Los niños de la Fundación Cesare Scariolo han disfrutado del maravilloso paisaje de la Sierra de las Nieves con un paseo en burro
Málaga, 26 de septiembre de 2009. Amanece nublado. A pesar de ser sábado hoy toca madrugar: nos vamos de excursión. Y lo hacemos a uno de los parajes más bonitos de la provincia de Málaga, la Sierra de las Nieves. En este marco incomparable los niños de la Fundación Cesare Scariolo van a disfrutar de la naturaleza con un paseo en burro. Nervios, risas, entusiasmo, alegría, curiosidad… muchos sentimientos embargan a los chicos y chicas que, según dicen, nunca han montado en burro pero están muy ilusionados.
Actividades como éstas les sirven a los pequeños para salir de la rutina del Hospital Materno-Infantil de Málaga, donde se están tratando por problemas oncológicos. Por unas horas todos olvidan sus enfermedades y dedican el día a disfrutar y a conocer el entorno que les rodea. Sin duda, una práctica que también será muy beneficiosa para su salud porque van a respirar en plena naturaleza.
Les acompañan sus padres, algún voluntario de la Fundación, Fernando Molina, secretario, y Miguel Gómez, dueño de los burros en los que los niños van a montar. A alguno le da un poquito de miedo pero todos aceptan subir a los asnos e incluso alguno se atreve a hacerle caricias. “Los animales son muy dóciles y estoy convencido de que los pequeños van a pasar un día inolvidable”, asegura Gómez.
Esta ruta se hace habitualmente a particulares y a grupos, y tiene diferentes recorridos. Una alternativa para pasar un día diferente, inmerso en la naturaleza (la Sierra de las Nieves está declarada como Reserva de la Biosfera por la UNESCO) y que concluye con una deliciosa comida en la Taberna de Urbaneja.
Finaliza el paseo, llega la hora de la comida y qué mejor que disfrutar del menú que, con todo el cariño, han preparado en la taberna de Antonio Urbaneja, quien reconoce que “como va a ser difícil mantener sentado a tanto niño después de la comida, les vamos a traer también aquí algún burro para que puedan seguir montándolos”. No han descuidado ni un solo detalle.
Y es que, tanto Miguel Gómez como Antonio Urbaneja se han encargado de preparar esta actividad de manera totalmente altruista. Todo por la sonrisa de los niños. Y ambos pueden estar orgullosos porque se ha cumplido el objetivo: los chicos y chicas regresan a sus casas después de haber pasado un día intenso, lleno de emociones y, sobre todo, felices.
En breves podrán disfrutar de las imágenes de ese día.
comunicacion@cesarescariolo.com